No he podido evitar venir aquí cuanto antes y pasarme mi habitual pedantería por el forro, sólo para resaltar un parecido increíble en una típica película navideña que seguramente todos vemos en estas fechas. Se trata de Elf, la película del humano criado en el Polo Norte por Papá Elfo, y que decide viajar a Nueva York para conocer a su padre biológico. ¿Alguien se ha fijado alguna vez en Miles Finch, el enano que acude a la reunión con Walter Hobbs, el padre humano de Buddy? Quien haya visto la película probablemente aplaudirá de la emoción. ¿No se parece increíblemente a Aznar en sus tiempos presidenciales, con el peinado pepero de raya al lado y el bigotito? Sabemos que hoy en día luce una resplandeciente melena, pero también por suerte sale menos en los telediarios, así que le recordamos como aquel presidente del gobierno que toreó al Parlamento y a la ciudadanía. Y sí, era el mismo peinado que el de Miles Finch.
Sin duda para hacer sangre del parecido, los dobladores han hecho una parodia del tono de voz de nuestro querido José María Aznar. ¡Si hasta dice "mire usted"!
Por favor, aunque odiéis la Navidad, no dejéis de ver Elf. A partir de la primera hora tiene lugar la aparición estelar de Miles Finch "malaleche".
Un saludo y feliz Navidad.
martes, 25 de diciembre de 2007
lunes, 5 de noviembre de 2007
La memoria selectiva de la Iglesia
Hace ya una "plácida" semana de la beatificacion masiva de sus mártires, y como estudiante de periodismo conozco bien las normas: actualidad, inmediatez. Sin embargo, no deja de llenarme de asombro el que una organización con tales ínfulas de santa salvadora pueda tener tan poca vergüenza. Y lo escribo como lo siento.
Es una maravilla- tanto que sólo puede ser obra de Dios- seguir fingiendo decencia cuando condenas los asesinatos apoyando a un dictador; cuando presumes de cumplir a rajatabla el secreto de confesión pero señalas con el dedo a las próximas víctimas de los verdugos de tu bando; cuando proclamas que "Dios no hace diferencias entre sus hijos", pero condenas a los homosexuales a la insidia de tu propia hipocresía; cuando dices seguir el ejemplo de pobreza de Jesús desde tu púlpito de mármol.
Probablemente muchos sepan ya del Padre Gabino, beato desde el pasado 28 de octubre y torturador desde los tiempos de la pérdida de las últimas colonias españolas; es ya bien conocida la genuina ironía con que Gyoming resalta la curiosidad de ciertas noticias en su "Intermedio". El Padre Gabino ya ha subido al altarcillo de los beatos, y si me apuras, de la fama; pero, ¿acaso los obispos se acuerdan José Sagarna Uriarte, Celestino Onaindía, Martín de Lekuona, Gervasio de Albizu, José de Ariztimuño, Alejandro de Mendikute, José Adarraga, José de Arin, José Iturri Castillo, Aniceto de Eguren, José de Markiegi, Leonardo de Guridi, José Sagarna, José Peñaga-rikano, o los padres Lupo, Otano y Román? ¿Es que el bando de sus verdugos los hace menos mártires, menos beatos o menos, en fin, dignos de la memoria? ¿O es que su beatificación es revanchista con una tal Ley de la Memoria Histórica? Es muy fácil hablar de "abrir la vieja herida" con las exhumaciones de los restos, cuando los de los tuyos tienen lápida y una bonita placa en la iglesia del pueblo.
Ya no hacen falta metáforas ni disfraces para sus obispos y arzobispos. Ellos solos se retratan.
Es una maravilla- tanto que sólo puede ser obra de Dios- seguir fingiendo decencia cuando condenas los asesinatos apoyando a un dictador; cuando presumes de cumplir a rajatabla el secreto de confesión pero señalas con el dedo a las próximas víctimas de los verdugos de tu bando; cuando proclamas que "Dios no hace diferencias entre sus hijos", pero condenas a los homosexuales a la insidia de tu propia hipocresía; cuando dices seguir el ejemplo de pobreza de Jesús desde tu púlpito de mármol.
Probablemente muchos sepan ya del Padre Gabino, beato desde el pasado 28 de octubre y torturador desde los tiempos de la pérdida de las últimas colonias españolas; es ya bien conocida la genuina ironía con que Gyoming resalta la curiosidad de ciertas noticias en su "Intermedio". El Padre Gabino ya ha subido al altarcillo de los beatos, y si me apuras, de la fama; pero, ¿acaso los obispos se acuerdan José Sagarna Uriarte, Celestino Onaindía, Martín de Lekuona, Gervasio de Albizu, José de Ariztimuño, Alejandro de Mendikute, José Adarraga, José de Arin, José Iturri Castillo, Aniceto de Eguren, José de Markiegi, Leonardo de Guridi, José Sagarna, José Peñaga-rikano, o los padres Lupo, Otano y Román? ¿Es que el bando de sus verdugos los hace menos mártires, menos beatos o menos, en fin, dignos de la memoria? ¿O es que su beatificación es revanchista con una tal Ley de la Memoria Histórica? Es muy fácil hablar de "abrir la vieja herida" con las exhumaciones de los restos, cuando los de los tuyos tienen lápida y una bonita placa en la iglesia del pueblo.
Ya no hacen falta metáforas ni disfraces para sus obispos y arzobispos. Ellos solos se retratan.
sábado, 6 de octubre de 2007
Amigo Platón
Amor platónico: se dice de aquel sentimiento amoroso que no se concreta, que se toma por un imposible. Aquel que se profesa a una superestrella del cine hollywoodiense, a un cantautor, a un muerto de doscientos años, al viejo profesor del aula 537. Es la obsesión y la ingenuidad que insiste en persiguir, a escondidas la mayoría de las veces, al objeto del deseo. Es la compleja sensación de haber borrado las palabras "incapaz" y "nunca" de nuestro diccionario; la razón persevera a la desesperada en que el otro nunca te dirigirá más que una mirada distraída o una sonrisa compasiva de amabilidad, a lo sumo; pero es muy difícil escapar, aún con la cordura a tu favor, al círculo vicioso de esa Idea platónica.
Y es que, ¿quién no ha suspirado leyendo un poema de Bécquer? ¿Quién no ha recorrido kilómetros en una tarde de tormenta para ver bajar del autobús a un perfecto desconocido? ¿Quién no ha llorado un lastimero "El amor no tiene edad"? ¿Quién no ha utilizado las clases para admirar la bellísima persona que seguramente habría detrás de esa caracterización de profesor? Creo que ni una sola persona se ha librado del "amor espiritual", una relación que sólo está en nuestra cabeza, llena de pájaros, que imagina días de vino y rosas y vomita varios folios de "ojalás" y de los defectos de los que, de forma asombrosa, carece el otro. Uno es capaz de hacer un mundo de un sueño, un romance de una conversación, un sentimiento de una sonrisa, una ilusión de la más elevada muestra de inocencia. Uno es capaz de ser capaz de algo.
Un día te despiertas y la cabeza te va a estallar; algo te dice que aquello es imposible, que es mejor abandonar. Y ese Yo pasional que vivía en otra dimensión cede a las pretensiones del raciocinio: ¡Adiós, Amor Espiritual! Vuelve la rutina de los días sin emoción, sin búsquedas aceleradas, sin avances a tientas.
Pasarán varios años y el tiempo cubrirá de cemento aquel dolor estúpido. Pero, inevitablemente, alguna vez te preguntarás: "¿Por qué me rendí tan fácilmente?".
Y es que, ¿quién no ha suspirado leyendo un poema de Bécquer? ¿Quién no ha recorrido kilómetros en una tarde de tormenta para ver bajar del autobús a un perfecto desconocido? ¿Quién no ha llorado un lastimero "El amor no tiene edad"? ¿Quién no ha utilizado las clases para admirar la bellísima persona que seguramente habría detrás de esa caracterización de profesor? Creo que ni una sola persona se ha librado del "amor espiritual", una relación que sólo está en nuestra cabeza, llena de pájaros, que imagina días de vino y rosas y vomita varios folios de "ojalás" y de los defectos de los que, de forma asombrosa, carece el otro. Uno es capaz de hacer un mundo de un sueño, un romance de una conversación, un sentimiento de una sonrisa, una ilusión de la más elevada muestra de inocencia. Uno es capaz de ser capaz de algo.
Un día te despiertas y la cabeza te va a estallar; algo te dice que aquello es imposible, que es mejor abandonar. Y ese Yo pasional que vivía en otra dimensión cede a las pretensiones del raciocinio: ¡Adiós, Amor Espiritual! Vuelve la rutina de los días sin emoción, sin búsquedas aceleradas, sin avances a tientas.
Pasarán varios años y el tiempo cubrirá de cemento aquel dolor estúpido. Pero, inevitablemente, alguna vez te preguntarás: "¿Por qué me rendí tan fácilmente?".
"Los obstáculos son esas cosas espantosas que ves cuando apartas los ojos de la meta"
Utopía
Que se pueda oír el silencio de la paz. Que sólo quede interrumpido por la voz de un nuevo sueño. Que no se agote la esperanza, ni las ganas de encontrarla. Que quede atrás la idea de que no somos nada, de que nuestras manos son pequeñas. Que se rompan las fronteras. Que ni uno solo de nosotros se vea obligado a pasar de puntillas por la vida. Que no exista quien condene a nadie a la sombra del mundo. Que curen las heridas abiertas por el rencor. Que se ahuyenten los fantasmas de la censura, del miedo. Que desaparezca la brecha que hoy día nos separa. Que digamos adiós a nuestro fardo de prejuicios. Que la palabra "libertad" no sea un susurro al oído, y que no vuelva a serlo jamás. Que sembremos de claveles los fusiles y los tanques. Que podamos seguir soñando. Que el sueño sea una realidad.
Ahora te toca a ti.
Ahora te toca a ti.
Si se callase el ruido
No te dejará dormir este estrépito infinito
que intenta llenar los días de tinieblas y enemigos.
Una estruendosa jauría se empeña en hacer callar
las preguntas, los matices, el murmullo de "ojalás".
Ruido de patriotas que se envuelven en banderas
confunden la patria con la sordidez de sus cavernas.
Ruido de conversos que, caídos del caballo,
siembran su rencor perseguidos por sus pecados.
Si se callase el ruido
oirías la lluvia caer
limpiando la ciudad de espectros,
te oiría hablar en sueños
y abriría las ventanas.
Si se callase el ruido
quizá podríamos hablar
y soplar sobre las heridas
quizás entenderías
que nos queda la esperanza
Ruido de iluminados, gritan desde sus hogueras
que trae el fin del mundo la luz de la diferencia.
Ruido de inquisidores, nos hablan de libertades
agrietando con sus gritos su barniz de tolerantes.
Nunca pisa la batalla tanto ruido de guerreros,
traen de sus almenas la paz de los cementerios.
Háblame de tus abrazos, de nuestro amor imperfecto,
de la luz de tu utopía, que tu voz tape este estruendo.
Si se callase el ruido
oirías la lluvia caer
limpiando la ciudad de espectros,
te oiría hablar en sueños...
Ismael Serrano, Sueños de un hombre despierto
Recuerdo (como cierta canción)
Después de esa primera semana en una desconocida facultad, bien provista de expectativas, mitos y miedos a repartir entre todos esos corderitos que se asomaban con timidez al aula (entre los que me incluyo), he vuelto a los orígenes; siempre me dijeron que olvidar es una muestra de ingratitud, y no quisiera hacerle yo un feo al Santa Catalina de Sena, ni al Padre Coll, porque antes que un centro educador lo he considerado el más bonito escenario de mi infancia y de mi adolescencia. Aquellas cuatro paredes han visto mis travesuras más inocentes, como los besitos clandestinos en clase de biología, mis peleas, casi todas por los malditos celos, y el comienzo de la amistad más fuerte que hoy tengo.
Así que después de la imparcialidad y el distanciamiento que suponen las clases en la Universidad, donde sólo soy una más de los ciento diez alumnos que sacan sus cabezas por encima de las de delante, volver a entrar por la portería de mi colegio me aportó esa sensación de acogimiento que desde hace días venía reclamando. ¡Conocía cada uno de los rincones- y dudo que los olvide-! ¡Los profesores me llamaban por mi nombre! El perro de la entrada seguía gruñendo como cuando lo dejé, pero eso era lo de menos.
Cómo me gustó saludar a Joaquín, el de matemáticas, y recordarle-o reprocharle, que para el caso es lo mismo- el 1 con el que premió mis esfuerzos en la última evaluación, o contar mis experiencias a la ingenua Maria Ángeles, antigua directora y casi única figura de la Iglesia a la que todavía aprecio- puede que en parte por sufrir las traiciones de los de su género-; y cómo me entusiasmó poder ver a cierto profesor de Historia y Arte, antiguo receptor de poemas de San Valentín y dibujos de palomas, que ya habrán ardido en las crueles llamas del basurero (o lo que es peor... ¡del olvido!); y esto lo digo vista la canasta de tres puntos que hizo con su promesa de escribir su comentario. Nunca me cansaré de preguntarle si es republicano, y él nunca se cansará de ignorar la dichosa preguntita.
Pero mi visita al Santa Catalina tuvo un sabor agridulce cuando nos contaron la marcha, o yo diría huida (¡vaya! Otra canción...) de mi profesora de Filosofía. Dicen los que lo saben que aquello fue una invitación a marcharse con una serie de presiones que hubieran espantado al mismísimo Drácula; pero por desgracia el chupasangres está en el otro lado de la historia. Después de callar el secreto de su nombramiento, de adoctrinar al alumnado, aún endeble y voluble, con las teorías conspiratorias recién salidas del horno de la COPE, de traernos a la confirmación al mismísimo Rouco Varela, primo de Paco Clavel , que habla de derechos y de "los últimos serán los primeros", pero que prefiere criticar homosexuales y posicionarse bien a la cabeza; después de obligar a los rezos matutinos, de censurar a las voces contrarias como las de servidores, y trazar su proyecto de hacer del patio de los niños un aparcamiento, Nuestro Señor Director ha conseguido a lo que con tanto esfuerzo se había entregado. Enhorabuena, Padre.
Por suerte existe un refrán que arroja cierto halo de esperanza al caso: y es que a todo cerdo le llega su san martín.
Así que después de la imparcialidad y el distanciamiento que suponen las clases en la Universidad, donde sólo soy una más de los ciento diez alumnos que sacan sus cabezas por encima de las de delante, volver a entrar por la portería de mi colegio me aportó esa sensación de acogimiento que desde hace días venía reclamando. ¡Conocía cada uno de los rincones- y dudo que los olvide-! ¡Los profesores me llamaban por mi nombre! El perro de la entrada seguía gruñendo como cuando lo dejé, pero eso era lo de menos.
Cómo me gustó saludar a Joaquín, el de matemáticas, y recordarle-o reprocharle, que para el caso es lo mismo- el 1 con el que premió mis esfuerzos en la última evaluación, o contar mis experiencias a la ingenua Maria Ángeles, antigua directora y casi única figura de la Iglesia a la que todavía aprecio- puede que en parte por sufrir las traiciones de los de su género-; y cómo me entusiasmó poder ver a cierto profesor de Historia y Arte, antiguo receptor de poemas de San Valentín y dibujos de palomas, que ya habrán ardido en las crueles llamas del basurero (o lo que es peor... ¡del olvido!); y esto lo digo vista la canasta de tres puntos que hizo con su promesa de escribir su comentario. Nunca me cansaré de preguntarle si es republicano, y él nunca se cansará de ignorar la dichosa preguntita.
Pero mi visita al Santa Catalina tuvo un sabor agridulce cuando nos contaron la marcha, o yo diría huida (¡vaya! Otra canción...) de mi profesora de Filosofía. Dicen los que lo saben que aquello fue una invitación a marcharse con una serie de presiones que hubieran espantado al mismísimo Drácula; pero por desgracia el chupasangres está en el otro lado de la historia. Después de callar el secreto de su nombramiento, de adoctrinar al alumnado, aún endeble y voluble, con las teorías conspiratorias recién salidas del horno de la COPE, de traernos a la confirmación al mismísimo Rouco Varela, primo de Paco Clavel , que habla de derechos y de "los últimos serán los primeros", pero que prefiere criticar homosexuales y posicionarse bien a la cabeza; después de obligar a los rezos matutinos, de censurar a las voces contrarias como las de servidores, y trazar su proyecto de hacer del patio de los niños un aparcamiento, Nuestro Señor Director ha conseguido a lo que con tanto esfuerzo se había entregado. Enhorabuena, Padre.
Por suerte existe un refrán que arroja cierto halo de esperanza al caso: y es que a todo cerdo le llega su san martín.
Sin prisa pero sin pausa, como el calabobos; desde la más tierna infancia preparan el cebo: "Si no te comes la sopa te llevará el coco; los tocamientos impuros te dejarán ciego". Y te acosan de por vida, azuzando el miedo, pescando en el río turbio del pecado y la virtud, vendiendo gato por liebre a costa de un credo, que fabrica platos rotos que acabas pagando tú. (...). Sin prisa pero sin pausa, esos carcamales organizan sus cruzadas contra el hombre libre, más o menos responsable de todos los males, porque piensan por su cuenta, sueñan y lo dicen. Si no fueran tan temibles, nos darían risa; si no fueran tan dañinos, nos darían lástima. Porque como los fantasmas, sin pausa y sin prisa, no son nada si les quitas la sábana
J.M. Serrat
sábado, 30 de junio de 2007
Pase lo que pase
La vida puede ser un camino lleno de asperezas. Todos intentamos abrirnos una senda a su lado, encontrar un sentido, acallar las voces que no queremos oír, exaltar los pensamientos, las ideas, las ilusiones, los sueños en los que se sustentan nuestras emociones e incluso la propia existencia. La conciencia de que aún seguimos aquí.
La vida puede ser también un lienzo en blanco, la serena certeza de que sólo nosotros tomamos el pincel para pintar cada trazo de lo que somos y lo que seremos. El pasado no se borra, pero tampoco regresa. El futuro es la mayor de las incógnitas, pero aún podemos tomar parte en ella con cada palabra que decimos o que preferimos callar, con cada decisión que abre o cierra las puertas que ni siquiera podemos ver. La imaginación puede hacernos fallar, pero la realidad es errante por sí misma.
Por suerte o por desgracia, éstas dos existen: suerte y desgracia. Se parecen a las interferencias de una pantalla de cualquier televisor, son como las borrascas, como el dinero: capaces de cambiar lo que creímos inmutable. Lo bueno y lo malo.
Hay mil modos de ver la vida, de ver nuestra libertad en ella, de maldecir a Dios cuando nos damos cuenta de que tan solo es el silencio más abrumador que hemos presenciado. Pero de cualquier forma, nunca sabremos cuándo las cosas mejorarán, y la única forma de saciar esa curiosidad es seguir adelante. Las salidas ya sólo quedan al frente. Y existen momento en que cualquier muestra de ánimo es poco, pero es importante darnos cuenta de que no estamos solos.
Ánimo, estamos contigo
miércoles, 9 de mayo de 2007
DE AQUÍ NO SE VA NADIE
Las calles están llenas de gente que va de aquí para allá. Un niño, que agarra a otro de la mano, nos saluda con un alegre: "¡Hola, chica!" mientras pasa a nuestro lado. Las chabolas denuncian sin palabras el asombroso contraste entre barrios de la capital.
Entrevías se sumerge en un nuevo atardecer que tiñe de ámbar los tejados de sus modestas viviendas y los parques infantiles donde un grupo de jovencísimas madres conversan viendo los juegos de sus niños, en una actitud de entregada espera. Es un barrio de los que escasean en Madrid, de esos que aún guardan rincones en los que puedes escuchar las conversaciones de los más viejos o lo que cenará un niño con ganas de llevarse algo a la boca, sin que el ruido del tráfico se atreva a interrumpir su aparente tranquilidad. Sólo la ancha avenida de Entrevías, que comunica con la M-30, es capaz de romper su cercano silencio. Las palomas rebuscan entre la arena de uno de los parques, junto a un banco en el que tres ancianos charlan en voz baja, que se apaga aún más con el paso de algún coche del que se escapa alguna canción de reggaeton. Buena parte se afana en trabajar en las tiendecitas de barrio que hay a cada lado de la carretera. Hace calor, pero no se oye a nadie quejarse. Algunos podrían decir que el tiempo y la expansión de las obras de Gallardón se han detenido en este humilde barrio vallecano.
En la perpendicular calle Peironcely encontramos la parroquia de San Carlos de Borromeo. Es mucho más austera de lo que hubiera imaginado: las lisas paredes blancas del pasillo que nos recibe muestran manchas y grietas y están en su mayor parte cubiertas por carteles en contra de la violencia policial y de su propio cierre. Un horario pegado con celo en la puerta indica cuándo se celebrarán las misas y las asambleas. La puerta abierta ya permite ver el enorme mural de la pared, que proclama con letra graffitera: "He venido a liberar a los presos". Los bancos, dirigidos a una mesa que preside la estancia. El resto de las paredes está decorado con murales realizados por los presos o ex-presidiarios, así como con cartas, postales y recortes de periódico con muestras de cariño y apoyo.
La sencilla parroquia de San Carlos Borromeo acoge a drogadictos, ex-presidiarios, musulmanes y ateos. No excluye a nadie. Se ha hecho famosa por su apoyo a la asociación de Madres unidas contra la droga y por la ayuda que prestan a drogadictos, presos y cualquiera que llegue con un problema o sin él; es decir, a quien lo necesite y sufra unas condiciones que agraven su situación. Su párroco, Enrique de Castro, cree firmemente en la necesidad de un cambio en la Iglesia que ajuste las celebraciones y las costumbres a la realidad actual. Bendice rosquillas en lugar de hostias; ofrece el vino de su propia copa; y viste vaqueros y jersey en lugar de sotana.
Hace alrededor de un mes que la alta jerarquía eclesiástica de Madrid, representado en torno a Rouco Varela, ha ordenado el cierre de la parroquia. A pesar de que asegura seguir a una figura llamada Jesucristo que se acercaba a los pobres, a las prostitutas y a los enfermos y oprimidos. Sin embargo, Rocuo prefiere juntarse con los poderosos y con los ricos, y ser quien realice las celebraciones más prestigiosas; vestirse con sotanas caras y tener en sus manos los mejores cálices de oro. Sea como sea, no sólo coge el camino contrario a aquel que predica, sino que censura a quienes deciden ser honestos con su fe y su doctrina. Es gente como Rouco quienes han conseguido que muchos de nosotros hayamos perdido la fe.
Salgo después de todos estos pensamientos de la parroquia de Entrevías y sonrío satisfecha. Antes de marcharme, quiero dar una vuelta alrededor del edificio: la parte trasera da a un descampado de matojos verdes y arena; poco más allá, cuatro paredes parecen luchar por mantenerse en pie, albergando en su interior una chabola con una familia de gitanos. Los curas de San Carlos Borromeo se atienen a la realidad de la que viven rodeados día a día y de las que quieren sentirse partícipes. Así que vuelvo la mirada una vez más a la pancarta que preside la iglesia: "DE AQUÍ NO SE VA NADIE". Nadie.
Entrevías se sumerge en un nuevo atardecer que tiñe de ámbar los tejados de sus modestas viviendas y los parques infantiles donde un grupo de jovencísimas madres conversan viendo los juegos de sus niños, en una actitud de entregada espera. Es un barrio de los que escasean en Madrid, de esos que aún guardan rincones en los que puedes escuchar las conversaciones de los más viejos o lo que cenará un niño con ganas de llevarse algo a la boca, sin que el ruido del tráfico se atreva a interrumpir su aparente tranquilidad. Sólo la ancha avenida de Entrevías, que comunica con la M-30, es capaz de romper su cercano silencio. Las palomas rebuscan entre la arena de uno de los parques, junto a un banco en el que tres ancianos charlan en voz baja, que se apaga aún más con el paso de algún coche del que se escapa alguna canción de reggaeton. Buena parte se afana en trabajar en las tiendecitas de barrio que hay a cada lado de la carretera. Hace calor, pero no se oye a nadie quejarse. Algunos podrían decir que el tiempo y la expansión de las obras de Gallardón se han detenido en este humilde barrio vallecano.
En la perpendicular calle Peironcely encontramos la parroquia de San Carlos de Borromeo. Es mucho más austera de lo que hubiera imaginado: las lisas paredes blancas del pasillo que nos recibe muestran manchas y grietas y están en su mayor parte cubiertas por carteles en contra de la violencia policial y de su propio cierre. Un horario pegado con celo en la puerta indica cuándo se celebrarán las misas y las asambleas. La puerta abierta ya permite ver el enorme mural de la pared, que proclama con letra graffitera: "He venido a liberar a los presos". Los bancos, dirigidos a una mesa que preside la estancia. El resto de las paredes está decorado con murales realizados por los presos o ex-presidiarios, así como con cartas, postales y recortes de periódico con muestras de cariño y apoyo.
La sencilla parroquia de San Carlos Borromeo acoge a drogadictos, ex-presidiarios, musulmanes y ateos. No excluye a nadie. Se ha hecho famosa por su apoyo a la asociación de Madres unidas contra la droga y por la ayuda que prestan a drogadictos, presos y cualquiera que llegue con un problema o sin él; es decir, a quien lo necesite y sufra unas condiciones que agraven su situación. Su párroco, Enrique de Castro, cree firmemente en la necesidad de un cambio en la Iglesia que ajuste las celebraciones y las costumbres a la realidad actual. Bendice rosquillas en lugar de hostias; ofrece el vino de su propia copa; y viste vaqueros y jersey en lugar de sotana.
Hace alrededor de un mes que la alta jerarquía eclesiástica de Madrid, representado en torno a Rouco Varela, ha ordenado el cierre de la parroquia. A pesar de que asegura seguir a una figura llamada Jesucristo que se acercaba a los pobres, a las prostitutas y a los enfermos y oprimidos. Sin embargo, Rocuo prefiere juntarse con los poderosos y con los ricos, y ser quien realice las celebraciones más prestigiosas; vestirse con sotanas caras y tener en sus manos los mejores cálices de oro. Sea como sea, no sólo coge el camino contrario a aquel que predica, sino que censura a quienes deciden ser honestos con su fe y su doctrina. Es gente como Rouco quienes han conseguido que muchos de nosotros hayamos perdido la fe.
Salgo después de todos estos pensamientos de la parroquia de Entrevías y sonrío satisfecha. Antes de marcharme, quiero dar una vuelta alrededor del edificio: la parte trasera da a un descampado de matojos verdes y arena; poco más allá, cuatro paredes parecen luchar por mantenerse en pie, albergando en su interior una chabola con una familia de gitanos. Los curas de San Carlos Borromeo se atienen a la realidad de la que viven rodeados día a día y de las que quieren sentirse partícipes. Así que vuelvo la mirada una vez más a la pancarta que preside la iglesia: "DE AQUÍ NO SE VA NADIE". Nadie.
domingo, 6 de mayo de 2007
No encendáis la televisión
Amanezco temprano y salgo de casa con mi pereza y mis preocupaciones a cuestas. Recojo un periódico al pasar por la boca del metro y miro la portada: "Se llama Sofía", proclama el titular. Me apresuro a pasar las páginas, pero al parecer es la noticia más importante del día.
Al llegar a casa a la hora de comer enciendo el televisor, tal como dicta la rutina familiar; resulta que inmediatamente después de su monótona sintonía, el telediario anuncia a bombo y platillo que la segunda hija de los príncipes de Asturias ha nacido. Por fin. Porque buena parte de los españoles ya estaban ansiosos por saber el nombre que le darían al retoño. Los medios, embobados y halagadores, se concentran por decenas frente al hospital y preguntan, risueños, al feliz papá. Así no me extraña que apenas hablen del genocidio de Darfur. ¡Esto es mucho más importante!
Decido echarme una siesta para contrarrestar mis habituales cuatro horas de sueño. Al despertar paseo por la casa y oigo las voces del televisor escapando por la puerta del salón y contaminando de nuevo mi tranquilidad y mi paciencia, y observo por tercera vez en el día que la máxima preocupación de este país es ni más ni menos que la "multiplicación" del principito. Unos a otros se tiran los trastos a la cabeza para llegar a un acuerdo sobre si es necesario modificar la Ley de Sucesión de la Constitución, por la que el varón tendrá derecho a reinar aunque no sea el primogénito.
Así que doy media vuelta y empiezo a sospechar que lo mejor es cerrar los ojos (y los oídos) y pararme a pensar: ¿Qué está pasando en este país? ¿Por qué sólo se habla, con una actitud tan sumisa que asusta, del nacimiento de una persona que sólo pasará a engrosar la lista de quienes viven del pueblo trabajador? ¿Por qué lo único que es capaz de hacerle sombra a semejante "acontecimiento" es la detención de la Pantoja, que por cierto, también vive en buena parte de los impuestos del país? ¿Es realmente discutible cambiar una ley machista que no deja de hacer hincapié en el mantenimiento de una institución anticuada y desigualitaria?
Así que me imagino- soñadora yo- que los medios dejan de bailarle el agua a quienes no pueden tomar la vida por un privilegio porque TIENEN una vida LLENA de privilegios; a quienes disfrutan de estar por encima de la ley; a quienes beben del pueblo para devolverles, con aire despreocupado y simulada cercanía, una visita corta a cualquier barrio que sirve para llenar las calles de gritos irrisorios como: "¡Sofía, Leonor, os queremos un montón!".
Y una vez más, creyéndome idealista, sueño con que todos nos sepamos capaces de elegir a quien nos represente, con la igualdad y con el arranque de esa cuenta atrás que nos traiga el fin de la monarquía.
Salud. Y viva la República.
Al llegar a casa a la hora de comer enciendo el televisor, tal como dicta la rutina familiar; resulta que inmediatamente después de su monótona sintonía, el telediario anuncia a bombo y platillo que la segunda hija de los príncipes de Asturias ha nacido. Por fin. Porque buena parte de los españoles ya estaban ansiosos por saber el nombre que le darían al retoño. Los medios, embobados y halagadores, se concentran por decenas frente al hospital y preguntan, risueños, al feliz papá. Así no me extraña que apenas hablen del genocidio de Darfur. ¡Esto es mucho más importante!
Decido echarme una siesta para contrarrestar mis habituales cuatro horas de sueño. Al despertar paseo por la casa y oigo las voces del televisor escapando por la puerta del salón y contaminando de nuevo mi tranquilidad y mi paciencia, y observo por tercera vez en el día que la máxima preocupación de este país es ni más ni menos que la "multiplicación" del principito. Unos a otros se tiran los trastos a la cabeza para llegar a un acuerdo sobre si es necesario modificar la Ley de Sucesión de la Constitución, por la que el varón tendrá derecho a reinar aunque no sea el primogénito.
Así que doy media vuelta y empiezo a sospechar que lo mejor es cerrar los ojos (y los oídos) y pararme a pensar: ¿Qué está pasando en este país? ¿Por qué sólo se habla, con una actitud tan sumisa que asusta, del nacimiento de una persona que sólo pasará a engrosar la lista de quienes viven del pueblo trabajador? ¿Por qué lo único que es capaz de hacerle sombra a semejante "acontecimiento" es la detención de la Pantoja, que por cierto, también vive en buena parte de los impuestos del país? ¿Es realmente discutible cambiar una ley machista que no deja de hacer hincapié en el mantenimiento de una institución anticuada y desigualitaria?
Así que me imagino- soñadora yo- que los medios dejan de bailarle el agua a quienes no pueden tomar la vida por un privilegio porque TIENEN una vida LLENA de privilegios; a quienes disfrutan de estar por encima de la ley; a quienes beben del pueblo para devolverles, con aire despreocupado y simulada cercanía, una visita corta a cualquier barrio que sirve para llenar las calles de gritos irrisorios como: "¡Sofía, Leonor, os queremos un montón!".
Y una vez más, creyéndome idealista, sueño con que todos nos sepamos capaces de elegir a quien nos represente, con la igualdad y con el arranque de esa cuenta atrás que nos traiga el fin de la monarquía.
Salud. Y viva la República.
"Bien analizada, la libertad política es una fábula imaginada
por los gobiernos para adormecer a sus gobernados" (Napoleón Bonaparte)
sábado, 5 de mayo de 2007
Sarko vs Ségo
¿Nicolas Sarkozy? ¿Ségolene Royal? ¿Quién ganará? ¿Quién tendrá en su mano una de las tres grandes potencias europeas?...como estas muchas más preguntas...Las elecciones presidenciales francesas son un punto muy importante en el futuro próximo de Europa y del mundo entero. Se trata de elegir quien gobernará la sexta economía más grande del planeta, miembro fundador de la UE, miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU e integrante del G8. Estamos de un Estado con mucha influencia a nivel internacional.
Frente a este planteamiento desde el punto de vista internacional, tenemos la problemática interior de Francia: los problemas sociales, económicos y educativos. Todos los franceses quieren un Presidente con fuerza en las relaciones exteriores pero también pendiente y preocupado por sus ciudadanos. Obviamente ese es el perfil idóneo que todos quieren pero ninguno de los candidatos, Sarkozy y Royal, cumplen completamente ese perfil.
Nicolas Sarkozy parece poseer mayor poder en las relaciones exteriores debido a su carrera en el Ejecutivo anterior, eso sí, siendo Ministro de Interior; pero nadie olvida su actuación durante los disturbios en la periferica de Francia cuando llamó a los protagonistas de dichos actos "escoria", la mayoria de ellos inmigrantes. Debido a sus anteriores errores en cuanto a la política de inmigración ha prometido crear un Ministerio de Inmigración, promesa bastante imposible de cumplir en mi opinión, poero rechaza la regulación masiva de inmigrantes. Sobre todo Sarkozy representa la continuidad del gobierno de Chirac con algún cierto viraje de su tendencia derechista hacia el centro, apoyándose en una fuerte economía(promesas de recortes en los presupuestos del Estado), con una gran influencia en Europa, pero sin olvidar a sus ciudadanos con programas educativos y laborales.
Ségolene Royal cuenta de inicio sin decir una sola palabra con un hecho decisivo a su favor o en su contra: es mujer, y eso ya predispone a la gente a creerla capaz de gobernar o incapaz de ello. este es uno de los principales problemas la discriminación de la mujer en el poder pero ese tema lo trataremos en otro momento. Ahora analicemos el programa electoral de la candidata socialista: buenas promesas sobre sociedad y educación, sus 100 propuestas 'para hacer una Francia más fuerte y más justa' y creación de más de 500.000 nuevos puestos de trabajo. Resumiendo su objetivo es crear una Francia más social. El problema que encuentro en este programa es la financiación económica pero eso ya se comprobará si llega al Eliseo.
Para acabar me gustaría dar mi opinión: creo que cualquiera de los dos provocará graves cambios en el ambiente actual de Francia: si vence Sarkozy las revueltas y protestas sociales aumentarán si este no decide reducir su política de mano dura, y si por el contrario gana Royal, le fuerte influencia de Francia en la política internacional se verá disminuida claramente al igual que ha ocurrido con España al llegar al poder Zapatero. Personalmente apostaría por la victoria de Sarkozy ya que Royal no ha sido capaz de superar la diferencia que este le saco en la primera vuelta, pero sinceramente no me convence ninguno de los dos.
Y desde aquí me gustaría pedir a los que leáis este blog opinéis sobre este tema y quién pensáis que ganará.
Que gane el mejor.
Frente a este planteamiento desde el punto de vista internacional, tenemos la problemática interior de Francia: los problemas sociales, económicos y educativos. Todos los franceses quieren un Presidente con fuerza en las relaciones exteriores pero también pendiente y preocupado por sus ciudadanos. Obviamente ese es el perfil idóneo que todos quieren pero ninguno de los candidatos, Sarkozy y Royal, cumplen completamente ese perfil.
Nicolas Sarkozy parece poseer mayor poder en las relaciones exteriores debido a su carrera en el Ejecutivo anterior, eso sí, siendo Ministro de Interior; pero nadie olvida su actuación durante los disturbios en la periferica de Francia cuando llamó a los protagonistas de dichos actos "escoria", la mayoria de ellos inmigrantes. Debido a sus anteriores errores en cuanto a la política de inmigración ha prometido crear un Ministerio de Inmigración, promesa bastante imposible de cumplir en mi opinión, poero rechaza la regulación masiva de inmigrantes. Sobre todo Sarkozy representa la continuidad del gobierno de Chirac con algún cierto viraje de su tendencia derechista hacia el centro, apoyándose en una fuerte economía(promesas de recortes en los presupuestos del Estado), con una gran influencia en Europa, pero sin olvidar a sus ciudadanos con programas educativos y laborales.
Ségolene Royal cuenta de inicio sin decir una sola palabra con un hecho decisivo a su favor o en su contra: es mujer, y eso ya predispone a la gente a creerla capaz de gobernar o incapaz de ello. este es uno de los principales problemas la discriminación de la mujer en el poder pero ese tema lo trataremos en otro momento. Ahora analicemos el programa electoral de la candidata socialista: buenas promesas sobre sociedad y educación, sus 100 propuestas 'para hacer una Francia más fuerte y más justa' y creación de más de 500.000 nuevos puestos de trabajo. Resumiendo su objetivo es crear una Francia más social. El problema que encuentro en este programa es la financiación económica pero eso ya se comprobará si llega al Eliseo.
Para acabar me gustaría dar mi opinión: creo que cualquiera de los dos provocará graves cambios en el ambiente actual de Francia: si vence Sarkozy las revueltas y protestas sociales aumentarán si este no decide reducir su política de mano dura, y si por el contrario gana Royal, le fuerte influencia de Francia en la política internacional se verá disminuida claramente al igual que ha ocurrido con España al llegar al poder Zapatero. Personalmente apostaría por la victoria de Sarkozy ya que Royal no ha sido capaz de superar la diferencia que este le saco en la primera vuelta, pero sinceramente no me convence ninguno de los dos.
Y desde aquí me gustaría pedir a los que leáis este blog opinéis sobre este tema y quién pensáis que ganará.
Que gane el mejor.
viernes, 4 de mayo de 2007
Sueños desde la Nada
Una vez oí a alguien decir: "Me hubiera gustado vivir en los sesenta para que mis ideales no estuvieran tan solos". Cuando escuché esto me di cuenta de que los sueños, las quimeras y las utopías son algo pasado de moda; el eco del susurro cuando apenas se podía levantar la voz, un vago recuerdo. Que el pasado nunca vuelve, queda claro; más claro, por desgracia, que el que un ideal no tiene tiempo ni lugar, que una vez creado, es indestructible.
Dicen que un sueño es la ilusión de un imposible, el deseo que nace de una imaginación cuando buscamos, insaciables, cambiar la realidad que nos domina, el ansia de ser capaces de dominarla a ella. Puede que juventud y rebeldía caminen de la mano; pero nosotros queremos pensar que una utopía deja de serlo en cuanto volcamos en ella la voluntad para hacerla realidad, que otro mundo es posible... y que no estamos solos en esto.
Sueños desde la Nada es el rincón de dos jóvenes que aún confían en un cambio, en una sensibilidad diferente, en un mundo donde todo y todos tengan cabida. Nuestro propósito es reflejar nuestra visión de lo que está pasando, analizar cada noticia de actualidad y así poder forjar, en la medida de lo posible, nuestra propia teoría. Porque quién sabe de qué somos capaces... todos podemos ser creadores de sueños. De sueños desde la nada.
Ves cosas y dices,"¿Por qué?" Pero yo sueño cosas que nunca
fueron y digo, "¿Por qué no?". (George Bernard Shaw)
Dicen que un sueño es la ilusión de un imposible, el deseo que nace de una imaginación cuando buscamos, insaciables, cambiar la realidad que nos domina, el ansia de ser capaces de dominarla a ella. Puede que juventud y rebeldía caminen de la mano; pero nosotros queremos pensar que una utopía deja de serlo en cuanto volcamos en ella la voluntad para hacerla realidad, que otro mundo es posible... y que no estamos solos en esto.
Sueños desde la Nada es el rincón de dos jóvenes que aún confían en un cambio, en una sensibilidad diferente, en un mundo donde todo y todos tengan cabida. Nuestro propósito es reflejar nuestra visión de lo que está pasando, analizar cada noticia de actualidad y así poder forjar, en la medida de lo posible, nuestra propia teoría. Porque quién sabe de qué somos capaces... todos podemos ser creadores de sueños. De sueños desde la nada.
Ves cosas y dices,"¿Por qué?" Pero yo sueño cosas que nunca
fueron y digo, "¿Por qué no?". (George Bernard Shaw)
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